¡Bienvenidos!

Desde el Departamento de Educación Física del Colegio Iale, os damos la bienvenida al blog que hemos creado para compartir información, apuntes, vídeos, y todo lo relacionado con esta asignatura.

Esperamos que participéis activamente sugiriendo temas que os resulten interesantes, y que a su vez, os sirva como herramienta para la realización de los trabajos y actividades que desarrolláis durante el curso.


Un saludo,


David y Ester.

jueves, 17 de abril de 2014

La educación del futbolista profesional: la visión de un ex futbolista

A continuación podéis leer un artículo sobre educación y deporte de Borja Criado Malagarriga, exfutbolista profesional. 

"Me llamo Borja Criado.  He sido futbolista profesional durante 8 temporadas y he jugado en todas las categorías del futbol español.  Empecé defendiendo la camiseta del Europa C.E. y de ahí salté al Valencia C.F. donde alterné durante tres temporadas el filial y el primer equipo.  Luego estuve dos temporadas en el R.C.D. Español (también con alternancia);posteriormente estuve en el Ciudad de Murcia y finalmente en el Granada 74 (ambos equipos de segunda división).  Me retiré en 2008 y ahora acabo de aprobar las oposiciones a notario.

Creo poder decir que he encauzado bien mi vida profesional tras mi etapa en el fútbol de élite.  Sin embargo, no siempre ocurre así, e incluso podría decirse que, en muchas ocasiones, la cosa no termina tan bien.  Y como en muchas otras veces, es un problema fundamentalmente de educación, y no sólo en la etapa profesional, sino mucho antes…

Empezaré exponiendo específicamente mi caso, contando lo que yo viví y explicaré el porqué de algunos comportamientos, dado que es ahí donde radica el germen de todo.  Fiché por el RCD Espanyol con 12 años después de pasar una prueba (venía del equipo del colegio) y pasé del concepto “equipo de barrio” a lo que hoy conocemos como futbol profesional.  Y digo profesional porque no puede denominarse de otra manera y es que entrenábamos 4 días a la semana por las tardes y llegaba a mi casa todos los días no antes de las 10 de la noche.  Con este nivel de exigencia, no daba tiempo ni para hacer los deberes, ni para estudiar ni para otra cosa que no fuera dedicación exclusiva al fútbol.  Es cierto que teníamos que presentar las notas en el club cada trimestre y, salvo alguna excepción, mis compañeros venían con una relación de suspensos importantes.  Ante ello ¿cuál era el comentario de la mayoría de padres? “Mi hijo no sirve para estudiar y a la mínima que pueda lo dejará”.  Dicho y hecho.  El tema de los padres (que son para analizar en un artículo separado) es clave en esta materia, porque todos se creen que su hijo es el “Maradona” de turno y que les va a sacar de la miseria, con lo cual se lo juegan todo a esa carta. A modo de ejemplo, recuerdo como si fuera ayer los entrenamientos que teníamos en la vieja ciudad deportiva del Espanyol.  Por supuesto, todos los padres presenciaban íntegramente el entrenamiento de su hijo.  No sólo observaban, sino que criticaban al otro niño que competía con su hijo por un puesto en el once titular, daban indicaciones  por encima de la figura del entrenador, insultaban a los padres del otro equipo o a los árbitros en los partidos oficiales y otros sinsabores que no vale la pena ni comentar pero que inciden de manera directa en la educación de su hijo.  Yo he oído una frase de un padre que le decía a su hijo de 10 años que me dejó petrificado (era compañero mío): “tienes que lesionar a este chico en un entrenamiento porque juega en tu sitio”.  Con esto creo que uno puede hacerse una idea del nivel de exigencia que hay en edades tan tempranas y que inciden directamente en el desarrollo personal del niño.

Otro ejemplo impactante: en aquella temporada de infantiles lo ganamos absolutamente todo: primero fuimos campeones de liga; luego vino el campeonato de España (la copa Nike) y posteriormente fuimos campeones del mundo. De aquel equipo de 22 futbolistas que eran campeonísimos, sólo 4 han conseguido tener una carrera en Primera o Segunda División: Jordi Codina (actual portero del Getafe), Albert Crusat (estuvo en el Almería y ahora en Inglaterra), Dani Fragoso (estuvo en el filial del Barça y fue compañero mío en el Ciudad de Murcia) y yo mismo.  Es decir, el  resto son chicos que con 12 años eran los mejores pero que con 20 no tuvieron la suerte de consolidar su carrera.  Si con 15 años dejas de estudiar y luego no vales para el fútbol ¿ahora qué haces? Y la culpa de todo está propiciada por el nivel de exigencia de los clubs y por los padres, ignorantes en algunos de los casos o engañados en los otros.
Tras esa primera etapa formativa (que llega hasta los 18 años aproximadamente) llega el momento de la explosión definitiva de todo futbolista (cada uno a su nivel por supuesto).  En ese momento recibí tres ofertas de equipos que querían ficharme y por este orden temporal: el primero en dirigirse a mi padre (no tenía representante porque creíamos que era una figura inútil) fue el F.C. Barcelona y, casi con carácter simultáneo, llegó la oferta del Valencia.  En última instancia llegó una oferta del Mallorca, pero ya tenía un acuerdo verbal con el Valencia (y eso creo que vincula). ¿Por qué el Valencia? Por diversos motivos: primero, porque consideraba que iba a tener mas opciones de jugar con asiduidad en el filial (el del Barça que también estaba en segunda “B” estaba lleno de estrellas como Iniesta, Motta, Babangida, Trashorras, Sergio García, Arteta o Nano); en segundo lugar, porque la opción de llegar al primer equipo es mas asequible en el Valencia; y finalmente, porque mi padre incidió en no cortar bajo ningún concepto con mis estudios en la facultad de Derecho.  Es aquí donde el Valencia me puso todas las facilidades del mundo y no así el Barça.

Comienza mi aventura en la Ciudad del Turia.  Salvo el periodo estival de pretemporada, el ritmo de entrenamientos de un futbolista profesional es bastante llevadero (por no decir muy llevadero).  Generalmente los lunes descansábamos (reposo después del partido del domingo), aunque en función de las semanas había incluso dos días de descanso (dependiendo de si había Copa del Rey o Champions).  Nuestro horario ordinario era de 10 de la mañana a 1 del mediodía (con alguna tarde esporádica), lo que conllevaba todas las tardes libres.  En mi caso, añadíamos las clases en la facultad.  Es cierto que era un esfuerzo importante, pero yo terminaba de entrenar, me iba al colegio mayor, comía, dormía y me iba a clase a las 4.  Yo no tenía prisa por terminar la carrera, pero era importante no dejarla aparcada porque si no acabaría por abandonarla.  ¿Que hacían el resto de mis compañeros? alguno podía estar terminando el Bachillerato (sí, el Bachillerato), otros trataban de ligar en algún bar, jugar a la Play Station o simplemente hacían vida de casa con sus hijos. Había algún caso aislado como Marchena que estudió turismo u otros que se sacaban el curso de entrenador (sabiendo lo difícil e inestable que es ser entrenador ya que hay 20 equipos en primera y 22 en segunda, es decir miles y miles de futbolistas retirados que compiten por unos escasos 42 puestos).  Recuerdo mi primera pretemporada con el primer equipo cuando tuve una conversación con Salva Ballesta que me gusta reproducir literalmente porque es muy gráfica: yo sabía que él era piloto militar y sabía que eran necesarias muchas horas de vuelo y de dedicación para poder sacarlo y le pregunté cómo lo había logrado y la contestación fue categórica: “hombre, Borja, por las tardes en lugar de irme al Corte Inglés a contemplar a alguna chica de buen ver (dicho finamente) o de comprarme el ultimo reloj de marca con brillantes, pues me voy a volar”.  Tenía toda la razón.

Yo le preguntaba a otros compañeros del equipo sobre su vida post deportiva y ninguno se preocupaba lo más mínimo de eso.  Respuestas como “ya lo pensaré”, ”yo voy a vivir de rentas” (me río de esa frase porque vivir de rentas es extremadamente difícil si uno quiere mantener su nivel de vida de futbolista), “yo viviré del ladrillo” o ” a mí que me importa, pues me iré poner tochos a la obra” eran algunas de las frases mas repetidas.  De hecho, yo era el rarito del equipo, el que estudiaba, el que hablaba en un lenguaje que muchos no entendían o incluso el pijo, pero debo decir que siempre desde el buen ambiente y sin rencores de ningún tipo.
Es difícil que un chico se centre en este tipo de situaciones porque con las cantidades que se mueven, incluso en categorías inferiores, ¿cómo va a estudiar un chico que con 18 años gana 6.000 euros todos los meses? ¡Y digo 6.000 cuando podía ser bastante más! Además es un dinero que suele ser limpio, porque en mi caso el colegio mayor estaba pagado y encima cada vez que íbamos de viaje nos pagaban las famosas “dietas” (que hoy en día han desaparecido).  Si a eso añadíamos que nos íbamos de cena a un restaurante de nivel y nos invitaban, nos íbamos de copas al bar de moda y nos volvían a invitar…  Se vive en un mundo donde es difícil mantener la humildad y debo reconocer que en alguna ocasión me daban ganas de sacar el pecho, pero tenia un padre que me pegaba un guantazo con la mano abierta y me lo volvía a meter en su sitio.  Pero no todos tenían un padre como el mío que me recordaba el auténtico valor de las cosas.

Es aquí donde llega el despilfarro del futbolista.  El dinero que fácil llega, fácil se va.  El futbolista gana cantidades ingentes de dinero por hacer lo que más le gusta y no es consciente de lo que valen las cosas.  Voy a poner dos ejemplos de locura supina: en el Valencia había un portero que ganaba al año 60 millones de pesetas (360.000 euros).  Pues el primer año se gasto 50 millones un Porsche 911 Turbo.  No se dio cuenta de que lo que ganaba no era limpio (eran cantidades brutas) y tuvo que pedir un crédito al banco para pagar los impuestos correspondientes del ejercicio impositivo.  De locos.  El segundo ejemplo fue un día que salimos de fiesta estando ya en Granada.  Un compañero nos invito absolutamente a todo ese día, tanto a la comida, a las copas de la tarde, a la cena y a las copas nocturnas, total 6.000 euros.  Por mucho dinero que ganes si vas a este ritmo no hay tren que lo pare.
Pero todo se acaba ¿Qué ocurre cuando se acaba la vida de deportista de élite? En la mayoría de casos se busca alguna vinculación con algún club (sea en la secretaría técnica, entrenando sea a nivel profesional o en categorías inferiores o incluso de ojeador).  Pero estos puestos son tremendamente inestables porque dependes de un organigrama y de una directiva, ya que cuando hay cambio de presidencia y junta directiva, los entrantes suelen traer a “su gente”.  Otra opción es introducirte en el mundo laboral, cosa muy complicada porque, aunque hayas sido futbolista de élite, eso no te sirve en el mundo empresarial-laboral como regla general.  Es cierto que el fútbol tiene muchísimas cosas positivas, que ayuda a la formación de la persona y unos valores fuertemente arraigados tales como el sacrificio, el aprender a compartir, el competir, el perder el miedo, te enseña a lidiar con situaciones de estrés o tensión y te hace madurar a un ritmo vertiginoso.  Todo ello ayuda en la formación personal pero no en lo profesional.  Como solución interesante, hoy en día la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles), consciente de esta problemática ha ideado un sistema (no solo en el ámbito de la preparación laboral si no también sociológicamente) que ayuda al futbolista a asumir su nuevo papel en sociedad y que el cambio no sea tan traumático, pero sigo pensando que es importante combatir esta precariedad desde su raíz, desde el origen, es decir, desde las categorías inferiores.

En mi caso fue difícil dejar el fútbol a una edad tan temprana (27 años), pero me tocó vivir la cara oscura de este deporte tan apasionante.  Ya había vivido lo que quería como futbolista y era consciente que mi vida estaría en otro ámbito y el reto de la oposición a notarías fue mi motivación y mi objetivo.  Con un poco de esfuerzo y sacrificio uno puede conseguir prácticamente todo lo que se proponga."

Fuente: http://hayderecho.com/

lunes, 14 de abril de 2014

CAMPEONATO GIMNASIA RÍTMICA

El pasado sábado 12 de Abril las alumnas del club de gimnasia rítmica participaron en un encuentro de escuelas organizado por el colegio Helios. En el campeonato se pudo observar el gran trabajo de las alumnas y profesoras a lo largo del curso obteniendo medallas en todas las categorías participantes. Cabe destacar el saber estar de nuestras alumnas y la actitud de las  más pequeñas. Enhorabuena a todas por su esfuerzo y trabajo. Esperamos que sigáis representando al colegio en las siguientes competiciones con la misma entrega, dedicación y esfuerzo que habéis demostrado este fin de semana.




miércoles, 26 de febrero de 2014

FÚTBOL GAÉLICO

El fútbol gaélico es un deporte de equipo originario de Irlanda, donde es el más popular junto con el hurling. Parece ser que proviene de un antiguo deporte irlandés llamado caid y del que ya hay referencias en el año 1527.

Aun así, hasta el 1884 no se establecen sus reglas gracias a la Gaelic Athletic Association (GAA). Este deporte nos puede permitir en un marco escolar, y con las correspondientes adaptaciones, ampliar la riqueza motriz de nuestros alumnos mediante técnicas deportivas poco comunes.

Reglas básicas del juego

  • Espacio de juego. Rectangular, de entre 130-145 metros de largo y 80-90 metros de ancho. Tiene una línea de medio campo y líneas a 13, 20 y 45 metros (línea de tiro de libre) de los extremos. Se utilizan campos más reducidos para los menores de 14 años.
  • Porterías y áreas. Las porterías tienen forma de H, con 6,4 metros entre postes y un larguero a 2,44 metros del suelo.
  • Materiales. Un balón de cuero parecido al de fútbol pero algo más pesado y con gajos horizontales (semejante a los balones de voleibol).
  • Equipos. Compuestos por 15 jugadores incluido un portero.
  • Duración, puntuación e inicio del juego. En general, dos tiempos de 30 minutos. En caso de empate se hace una prórroga de dos tiempos de 10 minutos. Se consigue 1 punto si el balón pasa por encima del travesaño y 3 puntos si se introduce en la portería que está protegida por el portero.
  • El partido empieza cuando el árbitro lanza el balón entre los cuatro centrocampistas.


¿Sabías qué?

El caid, antecesor del fútbol gaélico, se jugaba con balón ovalado. El mismo campo de juego del fútbol gaélico es el que sirve también para el otro deporte nacional irlandés: el hurling.

Desarrollo del juego (infracciones y normas)

  • La pelota no se puede lanzar, sino que se tiene que pasar golpeándola con el puño o con el pie. Se puede llevar sin botar hasta un máximo de 4 pasos, seguido se tiene que realizar el bote (dicho “hop”) o puede ser golpeada con el pie nuevamente hasta las manos (dicho “solo”). Es ilegal botar la pelota dos veces seguidas en una misma posesión de pelota.
  • Si el balón pasa por encima del travesaño, se anota un punto y un juez levanta una bandera blanca; si pasa por debajo se anota un gol equivalente a tres puntos y un juez levanta una bandera verde. La portería está protegida por el portero. El resultado se registra con el formato {total de goles} - {total de puntos}. Por ejemplo, si un equipo marca 1 gol y 14 puntos, su resultado total son 17 puntos. El equipo que gana es el que alcanza la mayor puntuación total.
  • Se puede golpear la bola de las manos del rival y empujar con los hombros.
  • Si un delantero lanza la bola fuera de la línea de meta, el portero saca desde la punta del área pequeña. Los jugadores han de estar detrás de la línea de 20 metros.
  • Después de conseguir anotar, el portero sacará desde la línea de 20 metros y todos los jugadores deberán estar detrás de la línea de los 45 metros.
  • Si un defensor tira la bola tras la línea de meta, el equipo rival saca desde la línea de los 45 metros y en línea con el lugar por el que salió el balón.
  • Después de que un jugador haya sacado la pelota del campo de juego, el otro equipo puede realizar un sideline kick en el punto donde el balón salió del campo. La patada puede ser ejecutada desde el suelo o desde las manos.
  • Cuando un jugador comete una falta, el otro equipo realiza un free kick que puede ser desde el suelo o desde las manos.
  • Si un defensor hace una falta en el área rectangular grande, el otro equipo realiza un penalty kick desde el suelo en el centro de la línea de los 13 metros.

No está permitido:

  • Empujar, derribar, agarrar o forcejear un balón en manos del rival.
  • Coger el balón directamente del suelo (antes hay que golpearlo con el pie).
  • Pasar la pelota con las manos lanzándola (hay que golpearla con el puño).
  • Caminar cuatro pasos sin soltar la pelota, botarla o hacer soloing con el balón (patear la pelota hacia tus manos haciéndote un autopase).
  • Botar el balón dos veces seguidas o cambiarse de manos la bola.
  • Hacer un gol con un pase de manos (a no ser que el balón esté en el aire).
  • Bloquear un tiro con los pies o tocar al portero en el área pequeña.


Bibliografía
Sánchez, M. (coord.) (2000): Atlas visual de los deportes. Vol. 2. Barcelona. Clannad España.




Fuentes: 
(2011). Tándem. [Versión electrónica]. Revista Tándem 37. 
http://pichukeeper13.wordpress.com/



martes, 11 de febrero de 2014

EL CORAZÓN, LOS LATIDOS Y EL EJERCICIO FÍSICO

1.- Lee atentamente:
¿Qué son los latidos? Son los movimientos que efectúa el corazón para bombear la sangre.
¿Cuántos latidos tenemos? Normalmente, de 60 a 80 latidos por minuto, aunque los niños podéis tener más.
¿Siempre tenemos el mismo número de latidos? No; si hacemos ejercicio los latidos del corazón aumentan.
¿Por qué? Porque los músculos del cuerpo necesitan más sangre para hacer ejercicio. ¿Qué es la frecuencia cardíaca? El número de latidos por minuto, que para un niño de tu edad puede estar entre 80 y 100.
¿Cómo puedo saber cuál es mi frecuencia cardíaca? Tomándote el pulso.
2.- Lee y observa:
El pulso es la forma en que se transmiten los latidos del corazón por todo el cuerpo. Gracias a él podemos saber el número de latidos por minuto. ¿Cómo?
Te puedes tomar el pulso así:
• Poniendo la mano izquierda encima del corazón.
• En la muñeca izquierda, con los dedos de la mano derecha.
• En el cuello, debajo de la mandíbula, detrás de la nuez.
¿Cuánto tiempo?
La referencia de las pulsaciones siempre se realiza en 1 minuto.
Debes contar el número de pulsaciones en :
6 segundos y multiplicar por 10.
15 segundos y multiplicar por 4.
30 segundos y multiplicar por 2.
60 segundos: estas son tus pulsaciones.
El número de pulsaciones depende de varios factores:
Los niños tenéis más pulsaciones que los adultos, cuanto mayores seáis, menos pulsaciones tendréis.
Cuando haces ejercicio, el número de pulsaciones aumenta. Esto ocurre porque el corazón necesita bombear más sangre y más rápidamente. Cuanto más intenso y fuerte sea el ejercicio, mayor será el número de pulsaciones.
Haciendo ejercicio, y con el tiempo, irás bajando tu número de pulsaciones. Esto sucede porque el corazón crece, y en cada latido bombeará más sangre disminuyendo la frecuencia cardíaca.
El número máximo de pulsaciones se calcula restando a 200 la edad:
200-edad= número máximo de pulsaciones.
Hay deportistas que en reposo tienen muy pocas pulsaciones, hasta 35.
3.- Calcula tus pulsaciones ahora mismo. Averigua tus pulsaciones máximas teóricas.
4.- Subraya con un lápiz de color lo más importante y pregunta lo que no entiendas.
5.- Explica por qué al hacer ejercicio aumentan las pulsaciones pero en reposo disminuyen.

miércoles, 29 de enero de 2014

APRENDO A TOMAR EL PULSO

El corazón está en permanente funcionamiento. Si colocas la palma de la mano en el lado izquierdo de tu pecho sentirás un tic-tac periódico que es tu pulso cardiaco. A tu edad, en reposo, lo normal es que tengas entre 90 y 100 pulsaciones por minuto. Es importante que sepas contarlas. A lo largo de esta Unidad de Trabajo vas a contarlas muchas veces hasta que domines esta práctica. Tienes que tener en cuenta que cuando realizas una actividad aumenta el ritmo cardiaco.

Haciendo ejercicio, y con el tiempo, irás bajando tu número de pulsaciones. Hay algunos deportistas, como ciclistas, atletas, nadadores, que, en reposo, tienen muy pocas pulsaciones, alrededor de 40.

Esto sucede porque, a través del entrenamiento y del ejercicio, el corazón aumenta de tamaño y en cada latido bombea más sangre, disminuyendo la frecuencia cardiaca. Al correr, el corazón funciona más deprisa y sube el ritmo de las pulsaciones. Si corres y vas por debajo de 160 pulsaciones, el corazón crece y después en cada latido bombeará más sangre. Esto solo sucede entre los 10 y los 15 años. Tú puedes. Compruébalo. Guarda esta hoja durante las próximas tres semanas para comprobar tu pulso en reposo.

Recuerda: Para que tu corazón aumente en tamaño siempre debes correr por debajo de 160 pulsaciones. Lo ideal es que tras acabar de hacer carrera continua tengas un pulso de entre 140-160 pulsaciones por minuto.


miércoles, 15 de enero de 2014

Escuela de Fútbol

Las categorías pre-benjamín y benjamín del Colegio IALE ya empiezan a preparar la segunda parte de la temporada con el objetivo de cuajar una buena actuación en el tramo final de la liga de "Camp de Turia". Hasta el momento, la aventura está siendo un gran viaje que permite explotar de manera brillante todos los aspectos positivos que se pueden extraer del deporte.

En la categoría pre-benjamín, los alumnos de primero de Primaria se han contagiado rápidamente de las ventajas que producen jugar en equipo y compartir experiencias dentro de un vestuario. Los chicos acuden entusiasmados a cada entrenamiento y se esfuerzan a diario con el objetivo de ganar y en especial, de disfrutar  en el colegio.
En lo que concierne a la rama benjamín, los futbolistas de la escuela, han arrancado la competición con un gran número de triunfos que escenifican las ganas que existen dentro del grupo por lograr conquistar la Liga y soñar con play-offs.

Por ello, dentro del vestuario se refleja una gran sintonía tanto entre todos los integrantes y su entrenador. El compañerismo unido a los buenos resultados ha acentuado una motivación que se representa en cada entrenamiento.

Ambos equipos están demostrando una profesionalidad poco usual en chavales de corta edad: entrenan con ganas cada balón, van excelentemente uniformados dando la sensación de un equipo serio y defienden viernes tras viernes el nombre del colegio IALE.

Hacer mención de nuestros futbolistas más pequeños, los Querubines, los cuales poco a poco van mejorando en sus entrenamientos y preparándose para debutar el año que viene en liga. Además ya pueden decir que jugaron su primer amistoso el pasado viernes 10 contra Benissanó dejando claro que en Infantil tenemos una gran cantera.

Volviendo al benjamín, conquistó su último encuentro ante el San José A remontando a falta de tres minutos para la conclusión del partido. El equipo físicamente está un paso por encima del resto y con la garra que les caracteriza, están manteniendo una regularidad que hace soñar con cotas altas esta temporada. Además, el cambio que se ha producido en la portería con la llegada de los dos nuevos guardametas, Zaquiel y César, el equipo ha ganado solidez defensiva.

Por otro lado, el pre benjamín, pese a ser su estreno en competición oficial, ya demostró en el I TORNEO DON IGNACION MONZONÍS FERRER, disputado en pretemporada, que iba a dar mucho que hablar este año. Y así está siendo.
Los dos primeros de cada liga se ganarán un puesto en los Play Off de los “Jocs Esportius”  y actualmente el pre-benjamín del IALE milita tercero y si gana el partido del próximo choque, se adjudicará la segunda posición.

Por último, el benjamín también sigue por el mismo camino en su Liga ya que va colíder con la escuela Helios y mantendrán un duro pulso hasta el final. El primer asalto será el próximo 17 de enero ante el Helios B.

¡Mucha suerte chicos!

ENTRADAS A LA VENTA



Las entradas están disponibles hasta agotar existencias. Podéis consultar en secretaría o a los profesores de Educación Física.